Anoche me acosté, tan cansada como siempre, pero me dije a mí misma que no iba a vencerme esta vez. Cogí El Señor de los Anillos, cuyo primer tomo llevaba demasiados meses abandonado, y leí un capítulo antes de caer rendida por el sueño. Por demasiado tiempo, había olvidado lo que era meterte de lleno en un mundo diferente al tuyo, que algún día, un escritor creó para ti. Porque aunque lo haya creado para todos los posibles lectores, cuando lees sabes que ese mundo ha sido creado para ti. Esa es la magia de la literatura. Había olvidado lo que siempre había amado, más que otra cosa terrenal.
miércoles, 29 de junio de 2011
viernes, 24 de junio de 2011
Enid Blyton

A lo largo de este blog, he hablado de historias, de libros, pero también de escritores que han marcado de una forma u otra mi vida. Por tanto, creo que moralmente no puedo olvidarme de la primera de ellas, Enid Blyton. Cuando yo era pequeña, sus historias de internado eran mis libros de cabecera. Creo que he leído las series de Santa Clara y Torres de Malory más veces que cualquier otro libro en la vida. Y nunca me he cansado de leerlo. Si a cualquier niño, de ayer o de hoy, sus padres le amenazan con meterlo en un internado, se le antoja el peor de los castigos. Sin embargo, si me lo hubieran dicho a mí durante mi infancia, lo habría considerado un regalo inmerecido. Cada vez que leía esos libros, me teletransportaba, y me imaginaba que estaba en Santa Clara o en Torres de Malory, con las mellizas O'Sullivan o Darrell Rivers, con Mademoiselle enseñándome francés, y viviendo cada día montones de aventuras. Así me dormía cada noche, con un libro de la colección. Y cuando me despertaba al día siguiente, volvía a mi realidad sin abandonar del todo ese mundo que me cautivaba. Guardo como oro en paño ambas colecciones que mi madre, llegado el momento, me legó. Y confío, en un futuro, poder compartirlas con mis hijos. Para que ellos también puedan adentrarse en ese mundo, y soñarlo, vivirlo y disfrutarlo como lo hice yo. Porque son libros que jamás pasarán de moda. Que siempre llevaré en mi corazón.
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