Blog literario a gusto de la autora

sábado, 23 de febrero de 2008

Veinte poemas de amor y una canción desesperada

Poema 20 de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda. Porque sólo Él puede escribir ciertas cosas de esa manera.

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

sábado, 9 de febrero de 2008

Crimen y Castigo

Otro clásico de la Literatura Universal. Dostoievski. Crimen y castigo.
Moralidad.
Realismo.

Lo que lleva a un hombre a cometer un crimen, a no sacar provecho de él y a pagar un castigo moral mayor que el juridico que le corresponde.

Brillante, sin duda.

Recomendable, por supuesto.

martes, 5 de febrero de 2008

Lo que el Viento se llevó

Si digo Lo que el Viento se llevó, en seguida pensamos en la magnífica película protagonizada por Vivien Leigh y Clark Gable. Quizás porque es de las pocas ocasiones en que se traslada una novela al cine y no pierde encanto.
Antes de ver entera la película tuve la suerte de leer el libro de Margaret Mitchell, que si bien no baja de las mil páginas, es bien fácil de leer. Lo normal es que si lees primero el libro, la película te decepciona, y si haces lo contrario y la película te gustó, el libro te apasiona.
En el caso de Lo que el Viento se llevó, el orden de los factores no altera el producto. Y aunque la película omite muchos detalles (si no estaríamos hablando de una producción de ocho horas en lugar de cuatro) no pierde la esencia y los personajes ganan en vida.
Es una de esas historias que te atrapan desde el primer momento. Porque no hay mejor modo de entender la pasión que a través de Scarlett O'Hara.