Blog literario a gusto de la autora

sábado, 21 de enero de 2012

Manolito Gafotas


Hoy rescato de mi infancia, de mis libros y de mi memoria a un personaje como pocos: Manolito Gafotas. ¿Quién no recuerda al pobre Manolito y el fluir de sus pensamientos, al Imbécil y al abuelo Nicolás, a Yihad, al Orejones López y a la sita Asunción. Creo que los libros de Manolito eran indispensables para los niños de mi generación y posteriores, y ¿por qué no? a algún que otro adulto que no supo resistirse a sus encantos. Elvira Lindo ha sabido crear un personaje tan desesperante como entrañable, y en muchos casos, desternillante. Muchos buenos ratos me han hecho pasar entre ambos, en todos y cada uno de sus libros: Manolito Gafotas, Pobre Manolito, ¡Cómo molo!, Los trapos sucios, Manolito on the road y Yo y el Imbécil. Y reconozco que con el paso del tiempo, me ha quedado un gran recuerdo. Tanto, que en la última remodelación de mi habitación, ordenando libros, no he resistido la tentación de volver a leerlos. Os lo recomiendo muy mucho. A los niños, claro, pero también a los que hace tiempo que hemos dejado de serlo. Nunca está de más intentar volver a sentirnos niños. 

jueves, 19 de enero de 2012

Perdona pero quiero casarme contigo

La segunda parte de Perdona si te llamo amor. Moccia, otra vez. Reconozco que acababa de terminarme la primera parte cuando, paseando por una librería llegué a la sección Moccia. No me lo pensé dos veces, y compré la segunda parte, y empecé a leerlo. Pero reconozco también que aunque me enganchó, no fue como la primera vez, y tardé demasiado en acabarlo. Quizás porque tenía la impresión de que la historia no iba a acabar del todo bien. Y me resistía, porque en el fondo no quería terminar de leerlo. Quizás porque en función de en qué momento de mi vida me encuentre, no concibo los libros con finales tristes. Pero sin embargo, Moccia hizo que me olvidara de todo, de todos los prejuicios, de todos los temores y me sumergiera en la historia de Niki y Alex. Y no me arrepiento de volver a enamocciarme.