Blog literario a gusto de la autora

domingo, 14 de agosto de 2011

Las Dos Torres

O cómo odiar y adorar a Tolkien al mismo tiempo. En a penas 5 o 6 días he devorado las casi 500 páginas del segundo tomo de El Señor de los Anillos. Y es que una vez que te metes de lleno en la historia, no puedes parar de leer. No sé en qué momento está el punto de no retorno, pero aunque lo supiera, volvería a llegar a él y volvería a traspasarlo. Hacía demasiado tiempo que no disfrutaba tanto del placer de leer, que no dedicaba tanto tiempo libre a la mayor de mis pasiones, quizás porque hacía demasiado tiempo que no tenía tanto tiempo libre. Y merece la pena. Y aún sabiendo que cuando acabara el segundo libro, impulsivamente comenzaría el tercero odiando a Tolkien y su manera de dejarnos en vilo, leí vorazmente los últimos capítulos, intensamente, sufriendo en cada vaivén de los pequeños hobbits, y al acabar, cerré el libro preguntándome cómo Tolkien podía dejarme así (sí, a mí, porque cuando leo, quiero creer que cada autor escribe sólo para mí, eso es lo genial de la literatura). Y abrí el siguiente tomo volviendo a las aventuras del resto de la compañía, odiando internamente a ese Tolkien que empiezo a adorar. Y preguntándome, ¿que será de Sam y del señor Frodo?

2 comentarios:

MoN dijo...

tengo pendientes el que me dejaste, el hobbit y el carnet de conducir, dije, en vacaciones tendré tiempo libre, pero el tiempo y las ganas parece que se me escapan de los dedos, a ver si los retengo.

eFe dijo...

es que los patrones absorben, pero una vez que pasan... ya verás como lees con ganas ;)