
Moccia. Ese escritor italiano del que todas hablan. Siempre he sido reacia a leer por moda. Me gusta leer lo que me apetece cuando me apetece. Y siempre tardo demasiado en leer best-sellers, y eso cuando los llego a leer. Hace un año uno de mis grandes amigos me regaló Perdona si te llamo amor, de Federico Moccia. Había oído hablar tanto de él. Me gustó tenerlo entre mis manos. En aquel momento, estaba empezando El Señor de los Anillos y prometí que sería el siguiente en la lista. Pero no sabía que mi vida se complicaría tanto como para tardar un año en empezarlo. Y unos pocos días en enamorarme. De Moccia, de sus historias. Del amor.
Por alguna razón, los escritores italianos parecen tener ese "algo" que hace que despierte en mí la mayor de las pasiones. Y leo, casi devorando, página tras página enamorándome de las palabras que un día ellos escribieron, de las historias que imaginaron, de los sitios que describieron. Y me meto en cada una de las historias, y me siento protagonista de cada amor, a pesar de que no necesite historias de otros para sentirme dentro de un gran amor. Y sin embargo, me sumerjo en ellas con los ojos cerrados. Queriendo impregnarme de cada palabra, de cada canción que nombran o inspiran. Definitivamente, los escritores italianos me pueden. Y ahora, estoy enamocciandome.




