Blog literario a gusto de la autora

jueves, 21 de agosto de 2008

Mujercitas



Uno de mis libros favoritos cuando era pequeña (siempre fui incapaz de tener un sólo libro favorito, o una sola canción, o una sola película) era Mujercitas, de Louisa May Alcott. Siempre lloraba muchísimo al leerlo. Y lloraba más leyendo el libro que cuando veía la película, y eso que la que hizo Liz Taylor era buenísima.

Y al contrario que todo el mundo, yo no lloraba cuando moría Beth, yo lloraba infinitamente más cuando tenía la escarlatina simplemente. O con las desavenencias de Jo y Laurie. Creo que leerlo me hizo comprender que los cuentos de hadas no existen, pero que las cosas no salgan como una quiere, tampoco quiere decir que tengan por qué acabar mal. Y muchas otras cosas más. Es un libro que te enseña mucho, y tú ni te das cuenta hasta que pasan muchos años.

domingo, 3 de agosto de 2008

Le Petit Nicolas



Cuando era pequeña tenía la costumbre de leer muchas veces los libros que me gustaban mucho. Y a mí me gustaban mucho los libros de niños que cuentan sus historias. Me chiflaban las historias de internados de Enid Blyton y por supuesto las historias de El pequeño Nicolás.

Me gustaba mucho la forma en que se relataban sus historias. Acabé familiarizándome con Nicolás, sus amiguetes, su familia, la maestra, el vigilante, su vecino y todo su entorno. Y en cada libro aparecían, pero las historietas eran diferentes. Y me metía tanto en ellas que a veces las sentía mías.

Y hoy, años después, sigo enganchada a esas historias, las redescubro cada día y me siguen encantando. Y para darles un mayor incentivo ... sin traducción. Aprovechando mi pasión por la lengua francesa, continúo aprendiendo recordando esos años en los que nada era ni la mitad de complicado.

domingo, 13 de julio de 2008

Esta Historia

Baricco tiene esa forma de escribir que me hace creer que sueño despierta. Y salta al vacío, y sueña y recuerda. Como suelo hacerlo yo, aunque con mucho menos acierto. Me gusta como escribe Baricco. Me conquista más y más en cada libro que leo. Esta historia parecen un montón de historias, pero es sólo una. La historia de Último. Una historia de un sueño, de algún amor y de una gran pasión. De una forma de ver el mundo única y exclusiva. Y de finales tristes que gustan. Sí, Baricco ha hecho que disfrute con los finales tristes.

martes, 29 de abril de 2008

Consumismo cultural

Tengo un problema. Nunca he sido excesivamente consumista. De hecho hay que arrastrarme a comprar ropa y trapitos varios y no me rindo hasta el momento en el que es absolutamente necesario. Me pone nerviosa ir de compras. Pero tengo un problema con los libros. Las tres últimas vez que fui a Coruña a la Biblioteca Infantil y Juvenil de Durán Loriga paro en la Fnac y, quiera o no compro un libro. Ya sea Los libros arden mal, de Manuel Rivas o algún pequeño clásico en francés como Le Petit Prince o Le Petit Nicolas. No tengo remedio. Pero me sucede en todas partes. Ha sido la Feria del Libro y no me he resistido a comprar el último de Ruiz Zafón para regalar el día de la Madre o si acompaño a un amigo a la Central Librera a por un diccionario de japonés llego a casa con Novecento de Baricco sin pretenderlo. Sí, sin duda tengo un problema.

miércoles, 23 de abril de 2008

Día del Libro

23 de abril. Día del Libro. Día grande para escritores, bibliotecarios, editores, poetas y amantes de las letras en general. Aniversario de la muerte de dos grandes de la literatura: Don Miguel de Cervantes Saavedra y Sir William Shakespeare. Siempre he sido una lectora voraz, aunque en los últimos tiempos aparque esa faceta a ratos por razones varias consecuencia de la falta de tiempo permanente de este mundo moderno. Pero el Día del Libro siempre ha sido un día especial.
Hace unos años Ferrol fue la ÚNICA ciudad gallega que se quedó sin Feria del Libro. Y yo, ferrolana de pro hasta la saciedad, nunca tuve tantas ganas de empadronarme en Narón. Pero afortunadamente, desde hace un par de años, ha vuelto a resurgir la Feria, y aunque las casetas son pocas, todo lo que las rodea tiene más fuerza que nunca.
Hoy en Ferrol comienza la Feria del Libro en el Cantón. Durará hasta el domingo. Además de la caseta de la Biblioteca Municipal, habrá otras de librerías de aquí y de otras ciudades de Galicia. Puede que sean las de siempre. Pero si siempre están desde luego es por algo: Sargadelos, Nós, Campus, etc.
También vienen autores destacados. A las 19:30h Manuel Rivas dará el pregón de inauguración. También vendrá antón Cortizas e incluso García Montero. Esta Feria del Libro promete ser especial.
Así que voy a dejar de promocionarla y adentrarme en ella a ver qué me puede ofrecer. Porque además hoy en Ferrol ha amanecido un día soleado primaveral de esos que ya se echaban de menos. Será por el día que es.

domingo, 13 de abril de 2008

Completamente Viernes

Cuando en mi último cumpleaños mis amigos me regalaron un libro de poesía de un tal Luis García Montero, me agradó, como toda la literatura que llega a mis manos. Si me regalas un libro, me conquistas, sin duda.
Sin embargo, ellos esperaban una mayor emoción de mi parte, porque al parecer sus poesías inspiraban a un cantante y autor de esos que nos apasionan a bocajarro. Cuando lo supe, entendí mejor el porqué de aquel regalo, pero no fue hasta que me empapé de sus versos que me encandiló por completo.
Completamente viernes es una recopilación de poemas de hoy, urbanos. De esos que una no se sorprendería encontrar en algún blog perdido. Y sin embargo ahí están. Impresos, compilados y editados; haciendo las delicia de lectores voraces como una servidora.
Aquí os dejo un pequeño aperitivo. El más corto de los poemas del libro, y sin embargo impregnado de la esencia de su obra.
Resumen
No existe libertad que no conozca,
ni humillación o miedo
a los que no me haya doblegado.
Por eso sé de amor,
por eso no medito el cuerpo que te doy,
por eso cuido tanto las cosas que te digo.
Brillante, ¿no creeis?

miércoles, 2 de abril de 2008

Hoy, 2 de abril, es el Día del Libro Infantil y Juvenil.

Y una que es bibliófila, bibliotecaria, con un master en Bibliotecas Escolares a puntito de salir del horno y seis asignaturas pendientes para ser documentalista, no puede menos que destacar el día de hoy.

¿No creéis?

miércoles, 26 de marzo de 2008

Novecento, de Alessandro Baricco

Sabía que Baricco había escrito un relato sobre un pianista.


Ayer salí de clase y acompañé a mi mejor amigo a la Central Librera a comprar un diccionario y una guía práctica de japonés. Como si fuera el más normal de los quehaceres de un martes al anochecer. Y antes de marcharme, sin darme cuenta miré para la estantería de los compactos de Anagrama y lo vi: Novecento La leyenda del pianista en el océano.
Lo cogí e instintivamente fui a mirar el precio en uno de esos lectores de códigos de barras que había en la librería. ¿El precio? Irrisorio.
Volví para casa con el relato en el bolso, y la convicción de que no puedo entrar en una librería sin acabar comprando un libro. Será devoción o deformación profesional.
Anoche, entre la fría noche y la fría mañana de hoy ... acabé por leerlo. Y no puedo más que volver a quitarme el sombrero ante el hombre que con sus palabras escritas más me hace estremecer.
Y es que sabía que Baricco había escrito un relato sobre un pianista.

lunes, 24 de marzo de 2008

Integral, de Roberto Vidal Bolaño

FURELOS
Como o escoitas, Amarito… Integral quere decir, completo, ou sexa… ¡En pelota picada! ¡En coiro! E nestas cousas aquí non che menten.

AMARO
¡Mira que é fácil meterte na horta, meu cuñado!

FURELOS
Se din que é en pelota picada é que é en pelota picada, ¡e acabouse!

AMARO
¡Trolas, para pillar fregueses!

FURELOS
¡Que non Amarito! ¡Que xa pillamos o carro! ¡Que xa somos Europa! Se foras negrata, magrebí ou turco poderían dicirche unha cousa por outra, pero así non poden.

AMARO
Os turcos tamén son europeos.

sábado, 23 de febrero de 2008

Veinte poemas de amor y una canción desesperada

Poema 20 de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda. Porque sólo Él puede escribir ciertas cosas de esa manera.

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

sábado, 9 de febrero de 2008

Crimen y Castigo

Otro clásico de la Literatura Universal. Dostoievski. Crimen y castigo.
Moralidad.
Realismo.

Lo que lleva a un hombre a cometer un crimen, a no sacar provecho de él y a pagar un castigo moral mayor que el juridico que le corresponde.

Brillante, sin duda.

Recomendable, por supuesto.

martes, 5 de febrero de 2008

Lo que el Viento se llevó

Si digo Lo que el Viento se llevó, en seguida pensamos en la magnífica película protagonizada por Vivien Leigh y Clark Gable. Quizás porque es de las pocas ocasiones en que se traslada una novela al cine y no pierde encanto.
Antes de ver entera la película tuve la suerte de leer el libro de Margaret Mitchell, que si bien no baja de las mil páginas, es bien fácil de leer. Lo normal es que si lees primero el libro, la película te decepciona, y si haces lo contrario y la película te gustó, el libro te apasiona.
En el caso de Lo que el Viento se llevó, el orden de los factores no altera el producto. Y aunque la película omite muchos detalles (si no estaríamos hablando de una producción de ocho horas en lugar de cuatro) no pierde la esencia y los personajes ganan en vida.
Es una de esas historias que te atrapan desde el primer momento. Porque no hay mejor modo de entender la pasión que a través de Scarlett O'Hara.

domingo, 27 de enero de 2008

Matilda



¿Os acordáis de Matilda? Seguro que muchos habéis visto la película, y unos pocos afortunados habéis leído el libro (todos sabemos que los grandes libros al pasarse al cine pierden mucho).
Leí Matilda, de Roald Dahl cuando tenía unos 13 años. No recuerdo si me lo habían recomendado, o si me lo habían regalado o si vi su portada en el escaparate y me cautivó. En cierta parte, me sentía como ella, con esa pasión literaria. Aunque mi vida era mucho menos traumática, claro está.
Siempre que lo vuelvo a leer, vuelve a conquistarme su historia. Era mi heroína particular cuando era pequeña. Y lo sigue siendo a ratos.
Os la recomiendo muy mucho.

jueves, 24 de enero de 2008

Cartas de inverno


Siempre me ha gustado la forma de escribir que tiene Agustín Fernández Paz, a mí y a media Galicia, claro está. Recuerdo la primera vez que leí Cartas de inverno. Tendría unos 11 o 12 años y lo leí en una práctica de lectura colectiva en voz alta que se llevaba mucho en mi colegio con una pretendida finalidad de promoción de la lectura. Obviamente, aquello nunca funcionó, está claro que no era la metodología adecuada.
Y recuerdo que me cautivó desde la primera página, que me inquietó y me enganchó de tal forma que lo acabé en casa por mi cuenta mucho antes de que en clase llegáramos al final. Y también recuerdo como luego me decepcionó.
Con los años, sé que la mayor parte de mis compañeros lo recordaban como uno de los mejores libros que habían leído para clase. Y yo seguí durante muchos más años con esa sensación que me había dejado de aquella. Me olvidé completamente del final, sólo sabía que mi capacidad crítica infantil-preadolescente (que era bastante en cuanto a literatura se refiere) había decidido que el final no estaba a la altura del resto del libro.
Hace unos días decidí releerlo. No sé si empujada por el estrés o por la sed de literatura llevadera, el caso es que lo saqué de su estante y empecé a leerlo, un poco cada noche antes de acostarme. Comprobé con satisfacción, como no había perdido esa habilidad para inquietarme realmente con la pura ficción. Está claro que Agustín sabe como mantener en vilo a niños, adolescentes, jóvenes y mayores. Ayer terminé de leerlo ... y volví a quedarme con una sensación agridulce.
Sigo pensando que el libro es demasiado brillante para el final que tiene. Está claro que el lector tiene que poner de su parte, que no siempre un escritor nos lo va a dar todo hecho. Hay excelentes libros con finales abierto que no te dejan tal sensación. Este libro no tiene un final abierto, el final es el que es y punto. Lo que sí es abierto es la reflexión individual acerca de cómo se ha llegado a él. Y no sé, no me acaba de convencer ninguna de las hipótesis que se me vienen a la cabeza. Quizás sea ese el problema. Que me falta imaginación.
Valoraciones personales a parte considero que es un libro altamente recomendable. Pues, ¿de qué otro modo si no iba a volver a leer un libro cuyo final me ha decepcionado cuando en ocasiones soy incapaz de terminar los que tengo empezados porque no me seducen?

martes, 22 de enero de 2008

El curioso incidente del perro a medianoche

Es curioso como un tema tan normal y común como es el de la enfermedad de autismo nos resulta a su vez distante y desconocido.
El curioso incidente del perro a medianoche,de Mark Haddon ha sido calificado por la crítica de obra perfecta, libro apasionante, páginas llenas de ternura, reflexiones de una belleza y una profundidad inusuales o un narrador absolutamente singular. Obviamente, no seré yo quien ose contradecir a la crítica. Y mucho menos en este caso.
No me queda nada que añadir a lo dicho sin desvelar nada sobre esta novela tan bien escrita más que confesar mi devoción por quien te sumerge de tal modo en ese mundo, que acabas viendo la realidad desde los ojos de un niño autista.
Y no hay palabras ...

domingo, 13 de enero de 2008

La Fundación

Y seguimos con clásicos pre-selectivos de esos que nos obligaban a leer para saber un poco de toda la literatura que estudiamos y al final nos acababa conquistando. Hoy hablando con Nico salió La Fundación, de Buero Vallejo.
Es de esos libros que te sorprenden. Fácil de leer a pesar de ser teatro, y sorprendente, sin duda. No te deja indiferente si captas su esencia. Te introduce en un mundo incomprensible y finalmente te echa de él como con un jarro de agua fría que sólo puede hacer que te maravilles de su modo de narrar dramáticamente. Increíble.
¿Os imagináis que en vez de leerlo, veis la obra?

sábado, 12 de enero de 2008

La verdad sobre el caso Savolta



Nunca me ha gustado leer por obligación. La mayor parte de los libros que me han mandado leer en el colegio o instituto han sido terribles. Aunque había honrosas excepciones. La verdad sobre el caso Savolta, de Eduardo Mendoza, es una de ellas. Quizás la más significativa. Y eso que cuando empecé a leerlo pensé que era otro bodrio más. Pero sorprendentemente, no fue así ...

Es verdad que para cogerle el gusto al libro hay que leerse al menos 50 páginas, porque el constante cambio de narrador hace que en los primeros capítulos estés realmente perdido. Pero no es menos verdad que una vez empiezas a comprender la relación entre los distintos narradores, no puedes dejar de leer hasta el final. Al menos si tienes sangre en las venas.

Es una impresionante, y sensacionalmente hecha, mezcla de humor, ironía, intriga, sátira, misterio, parodia. No le falta de nada. Bien es cierto que el tema de la resolución de crímenes está más que manido, y mucho más desde que Grissom y compañía han aparecido en las pantallas de nuestros televisores. Pero la verdad es que es uno de esos libros que merecen la pena ser leídos. Y que merece la pena tener en la estantería para volver a leerlo de vez en cuando. Es la mejor elección de libros obligatorios de la que disfruté en mi etapa estudiantil. Y no me arrepiento ni un ápice de haberlo comprado en lugar de cogerlo en la biblioteca escolar, como hacían muchos.

viernes, 11 de enero de 2008

Rimas

Desde pequeña siempre fui lo que se llama una rata de biblioteca. Solía leer libros sentada encima de los periódicos de mi librería de siempre, desde que aprendí a leer. Así me leí cientos de libros.
Luego crecí y fui demasiado puntual. Y me cansaba de esperar. Y llevaba siempre las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer en el bolso.
Porque mis amigas siempre llegaban tarde y mientras las esperaba leía poesía. Y cuando iban de compras, yo me aburría (una que siempre fue rarita a pesar de tener amigas pijas) y sacaba el minilibro del bolso y seguía leyendo poesía.
De vez en cuando, todavía lo llevo.
Es tan tan de bolsillo que me cabe en el neceser. Y así no me aburro en las pequeñas esperas.
Además, yo que siempre he sido un alma enamoradiza, en cada rima, me vuelvo a enamorar.

jueves, 10 de enero de 2008

Nieve

Siempre que Nico (o cualquier otra persona, pero no suele darse el caso demasiado a menudo) me habla de haikus pienso en Nieve. Recuerdo que eMe me había hablado alguna vez de los haikus, pero no había leído ninguno. Me parecían imposibles.
Cuando leí Nieve, de Maxence Felwin, entendí qué eran los haikus. Y lo entendí leyendo un montón de ellos, uno al comienzo de cada capítulo. Me maravillaba como en tres versos tan cortos pudiera encerrarse tanta magia, tanta belleza.
Lo mismo pasa con Nieve. Nieve es un libro corto, muy corto. Más corto que Seda. Y quizás más hermoso. No sabría decirlo con exactitud. Es como cuando te preguntan si quieres más a mamá o a papá.
Nieve es hermoso desde el primer haiku hasta el último. Y en todos los capítulos del medio hay algo que impregna de pureza cada palabra. Será la Nieve. Será la idea de una fulambulista cruzando el cielo en línea recta. Será la búsqueda de la blancura más pura, la de la nieve.
No sé lo que es, pero me atrapa de principio a fin.
Y los haikus, siguen pareciéndome imposibles. Aunque Nico sepa escribirlos.

miércoles, 9 de enero de 2008

La Sombra del Viento



Hay libros que son mucho más que libros. Hay algunos que sin saber cómo ni por qué forman parte de ti. La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón es uno de ellos.
Me lo habían recomendado muchísimo. Lo había regalado antes incluso de haberlo leído, sólo porque mi librera me lo recomendó. Tuve la oportunidad de leerlo en mis primeras vacaciones de verdad. El sol de Levante en Julio es abrasador, y la siesta nunca fue santo de mi devoción, así que mis sobremesas consistían en devorar página tras página mientras el resto de la casa se dormía la telenovela de la primera.
Es un libro especial. Me engachó desde la primera página. Recordaré siempre cómo mi librera me lo recomendó sin habérselo leído sólo por una frase de la primera página:
-Esto no se lo puedes contar a nadie
-¿Ni siquiera a mamá?
Es una frase que inevitablemente te hace sonreír. Y te hace saber desde el principio que va a ser un libro especial. Y lo es, sin duda alguna. Realmente, sé que acabaré por comprármelo.
Tiene todo lo que me gusta encontrar en la literatura: intriga, amor, suspense, pasión, emoción ... Hacía tiempo que un libro no me enganchaba tanto; la literatura siempre había sido mi pasión y la tenía casi abandonada, hasta que lo descubrí.
Quizás es esa pasión por la literatura que siempre me ha acompañado la que me hizo identificarme de ese modo con el protagonista. Quizás por eso La sombra del viento es más que mi libro de cabecera. Quizás por eso no se me ocurrió mejor regalo para mi mejor amigo en su pasado cumpleaños, quizás por eso no se me ocurrió nadie mejor con quien compartirlo.

martes, 8 de enero de 2008

Seda



Casi siempre acabo hablando de Seda. Casi siempre acabo regalando libros de Baricco: Oceano mar, El pianista. Y Seda, claro.

La primera vez que oí hablar de él estaba encerrado en la letra de una canción de mi ídolo supremo, el Sr. Erentxun. Todavía recuerdo como la persona que se lo regaló me dijo: simplemente léelo. Y luego hablamos.

Me lo regalaron hace unos años. Unos Reyes Magos adelantados. Alguien que en su momento fue importante. Aunque hoy no sea absolutamente nada.

Sus palabras todavía siguen manuscritas en la primera página de ese ejemplar. Como amante absoluta de los libros prefiero que continúen ahí aunque jamás volveré a releerlas antes que mutilar uno de mis libros de cabecera.

No me canso de leerlo. Es de esos libros que no te atrapan hasta el final. Probablemente que no entiendes hasta el final. Pero tiene esa magia que hace que no pares de leer hasta la última página, hasta que te ha conquistado para siempre.

Seda, de Alessandro Baricco. Absolutamente recomendable.

lunes, 7 de enero de 2008

Mafalda


La pregunta es simple: Mafalda, ¿para niños o para adultos?


Probablemente muchos dirán: para adultos, claramente. Se trata de una crítica social que ningún niño conseguiría entender.


Bueno, es una opción. Pero yo no la comparto.


Empecé a leer a los 4 años. Y a los 5 ya me había leído al menos una vez los 10 libros de tiras de la musa de Quino que mis primos tenían en su habitación.


Obviamente no me enteraba de la misa la mitad. Pero yo me reía. Y me he leído más de cincuenta veces esas historietas y me rio siempre en los mismos chistes.



Ahora de adulta tengo otra perspectiva. Y entiendo lo que antes no entendía. Y me sigo riendo. Con otra visión.




Y digo yo. ¿Cómo se le puede llamar a alguien que cautiva de la misma manera a grandes y pequeños con las historias de una niña que tiene más calado al mundo que el más viejo de los hombres?


Yo le llamo genuidad.


Otra pregunta sería: ¿Mafalda es literatura?
Pero eso, lo dejamos para más adelante.














viernes, 4 de enero de 2008

Le Petit Prince



La primera vez que leí El Principito de Antoine de Saint-Exupéry fue en la pantalla de un ordenador. Como podréis comprender, ya había dejado atrás mi etapa de lectora compulsiva de cuentos; pero me cautivó de todas formas.
A los pocos meses, mi madre compró una colección de clásicos universales en gallego, entre los que se encontraba O principiño. Me lo volví a leer, esta vez en gallego, esta vez en papel. Le cogí el gusto, decidí que tenía que comprarlo, que tenía que estar entre mis tesoros literarios.
Hace un año mi amiga invisible me lo regaló por Reyes. Sabía que quería tenerlo y lo hizo posible. Fue el mejor regalo de esas Navidades, sin duda alguna. Ya era mío. Obviamente volví a leerlo, y no una, sino varias veces más a lo largo del año.
No sabría explicar por qué me gusta tanto, incluso habiéndolo descubierto de adulta. No es de esos libros que recuerdas de la infancia y por eso son tan especiales. Pero aún así cuando lo cojo vuelvo a sentir esa magia de la infancia. Quizás es porque todavía no he dejado [ni dejaré] de ser la niña que fui.
El próximo reto: leerlo en francés, sin traductores de por medio.

jueves, 3 de enero de 2008

Déjame que te cuente ...

Los cuentos que me enseñaron a vivir.

"Mientras sorbe con tranquilidad el delicioso mate, Jorge Bucay deja que fluyan de sus labios innumerables historias aprendidas a lo largo de su vida. A través de esta larga retahíla de cuentos, el psicoterapeuta confía en adentrarse cálidamente en la conflictiva existencia de su paciente. Demian, un joven que se siente inadaptado y perdido, encuentra en las fábulas, cuentos y parábolas del médico de una forma simple, luminosa y afectiva para esclarecer y desenredar los complicados nudos existenciales que tejen su vida"
Esto podemos encontrar en la contraportada del libro de Jorge Bucay Déjame que te cuente ... Los cuentos que me enseñaron a vivir. No se me ocurre mejor forma de meteros el gusanillo para leer esta obra literaria que sin duda despertará en cada uno de sus lectores emociones que muchos seguro habrán olvidado.
¿Os atreveis a aprender a vivir?